¿Habéis oído hablar del Proyecto Lansen?

¡Comandantes!

¿Habéis oído hablar alguna vez del Lansen? Se trata de un proyecto que Suecia emprendió tras la II Guerra Mundial en forma de novedoso carro medio. En general, el desarrollo de este vehículo sueco fue tan particular como su desenlace inesperado. Sumerjámonos juntos, pues, en su historia.

El origen del Lansen

En la segunda mitad de los años 40, la mayoría de las naciones coqueteaba con diversas ideas nuevas en el campo de los vehículos blindados y de la guerra con carros de combate en general. Suecia no fue una excepción, y Landsverk, una de sus empresas más conocidas en el sector de la industria pesada, empezó a concebir un nuevo modelo de carro medio.

Bajo el nombre de Lansen (lanza en sueco), este nuevo vehículo nació como un híbrido de dos carros ya existentes, producto de esa misma empresa: la bestia de 25 toneladas Leo (león) y el mas ligero Pilen (flecha), de 17 toneladas. Con un peso de 20 toneladas, la potencia de fuego del Leo y el blindaje del Pilen, se presentó ante toda la clientela internacional en 1948. 

Estaba equipado con un motor muy potente para la época, que le permitía alcanzar una velocidad máxima de unos 48-55 km/h, y con un depósito de combustible de 380 litros. En lo que respecta al armamento, se propuso como arma principal un cañón de 75 mm con los proyectiles del cañón antiaéreo del Lvkan m/30.

La lanza se quiebra

A pesar de todas sus bondades, en un principio el ejército sueco no se fijó demasiado en el Lansen. No obstante, por alguna razón, sí que llamó la atención del ejército pakistaní. El negocio empezó con buen pie y se materializó en un pedido anticipado de 36 vehículos y la elaboración de una maqueta del carro en madera y a tamaño real. Sin embargo, finalmente, el trato quedó anulado por motivos desconocidos (puede que la causa fuera el precio).

El siguiente en llegar fue el ejército suizo que, por otro lado, rechazó las armas que ofrecía el Lansen. Para engatusar a su posible nuevo comprador, en 1950 Landsverk realizó un boceto de una nueva versión del Lansen. Esta iba equipada con un cañón suizo de 84 mm que, en realidad, era una simple copia del cañón británico de 20 libras. Aquello se tornó en tendencia y terminaron diseñando un gran número de variantes del Lansen. Hicieron que la masa de combate del vehículo se disparara hasta las 25 toneladas con un blindaje más grueso, una nueva suspensión, un motor distinto... entre otras muchas cosas.

No obstante, un año más tarde, in 1951, Suiza perdió todo interés en el proyecto. Como resultado de aquello se había diseñado/producido una completa gama de variantes del Lansen... al menos sobre el papel.

Llega el Emil

Antes de cerrar el proyecto, aún se concibió una versión final del Lansen: el Lansen C. Esta variante del vehículo montaba un potente cañón de 105 mm, un arma mucho más grande de lo que Landsverk había proyectado en un principio.

Al final, el Lansen jamás llegó a fabricarse y su concepto se abandonó en favor del Emil, un proyecto cuyo objetivo era crear el equivalente sueco de la serie francesa AMX 50.

 

¡A rodar!

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