El auge de los carros de combate principales

¡Comandantes!

Este mes, La cima del árbol homenajea al STB-1. Quizás conozcáis a este fantástico vehículo nipón, ¿pero sabíais que fue uno de los ancestros de los carros de combate principales (o CCP)? ¡Sumerjámonos en su historia y la de los vehículos que lo precedieron!

¿El primer blindado europeo?

A finales de los años 1950, la era de los carros pesados había llegado a su fin. Los nuevos misiles guiados y las municiones de carga hueca podían penetrar casi cualquier blindaje de acero, independientemente de su grosor. Sin duda, el carro de combate del futuro tendría menos blindaje; y una piel más fina implica una silueta más pequeña, así que esta fue una de las tendencias blindadas de la época.

Además, como Europa volvía a levantar cabeza, la idea de un proyecto de blindado común se volvió bastante popular en los cuarteles generales de los ejércitos francés, alemán e italiano. La idea era diseñar y crear un blindado móvil, bastante compacto y que golpease fuerte, equipado con un cañón de 105 mm para proteger Europa del Este. Este programa empezó en 1958 y reunió a especialistas franceses, alemanes e italianos. Al menos hasta que los dos primeros países decidieron seguir su propio camino (dejando de lado el acuerdo europeo).

Leopard 1

Desde 1963, Alemania quería producir una gran cantidad de vehículos. Pidieron nada menos que 1500 blindados. En septiembre de 1965, la Bundeswehr recibió el Leopard 1. La eficacia germana era más fuerte que nunca, así que entregaron el nuevo vehículo en un abrir y cerrar de ojos, gracias a la experiencia de empresas como Wegmann de Kassel, famosa por convertir vehículos de la Segunda Guerra Mundial en carros con lanzallamas o Krauss Maffei, que llevaba varios años construyendo semiorugas.


El Leopard 1

Con una disposición clásica y centrado en la potencia de fuego y la movilidad, el Leopard 1 se volvió el vehículo estándar de las fuerzas europeas. Estaba equipado con un cañón de 105 mm montado sobre una torreta de fundición soldada y se envió a otros países en 1967. Los mayores compradores fueron los Países Bajos, con nada menos de 460 vehículos importados. Sin embargo, Bélgica, Australia, Brasil, Grecia, Dinamarca e incluso Italia (que formaba parte del trato original) también obtuvieron numerosos ejemplares. Tanto es así, que muchos aún están en servicio en ciertos países hoy en día (con versiones nacionales y modernizadas).

AMX 30 B

Al otro lado del Rin, Francia trabajaba en su propio prototipo de carro de combate principal. Dos vehículos estaban listos para las pruebas en 1960, pero les llevaría tres años más ensamblar siete vehículos adicionales. A diferencia de lo que sucedía en Alemania, Francia siguió la moda a la letra y se centró en dos cosas: la masa y la compactibilidad. Bautizado como AMX 30 B, su blindado «solo» pesaba 32,5 toneladas y medía 3,1 metros de ancho y 2,28 de alto. Estas características convertían al AMX 30 B en uno de los blindados más compactos de los ejércitos de la OTAN. También era fácil de transportar en ferrocarril.


El AMX 30 B

Como sus homólogos alemanes, los ingenieros franceses decidieron optar por una disposición clásica, pero también usaron una torreta clásica. Aunque Francia era famosa por sus innovadoras torretas oscilantes, eran demasiado pesadas, altas y bastante difíciles de aislar en caso de lluvia radiactiva, polvo contaminado o si el vehículo tenía que cruzar un río. De todos modos, un vehículo solo funciona con una tripulación, ¿no? El primer modelo de producción del AMX 30 B apareció en junio de 1966 y era algo más pesado que su prototipo. Permaneció en servicio hasta el 2011, se exportó a una docena de países y recibió aún más modificaciones y versiones, lo que es bastante impresionante.

STB-1

¿Al final, qué pasa con Japón? Aproximadamente cuando se disolvió el proyecto europeo, surgió la idea de que Japón también podía desarrollar carros blindados. A principios de la década de 1960, el Type 61 seguía en servicio, pero las altas esferas militares deseaban un nuevo vehículo. Por supuesto, los japoneses no se mantuvieron al margen de las tendencias: solicitaron un vehículo compacto, que no pesase más de 35 toneladas, equipado con un motor potente y un cañón de 105 mm.


El STB-1

Estos requisitos se enviaron a Mitsubishi, que empezó a desarrollar la idea. Dicho esto, hasta 1964, los japoneses no tenían claro si el nuevo blindado iba a ser una modificación del Type 61 o un vehículo completamente nuevo. Al final, la empresa optó por un blindado totalmente nuevo. El primer prototipo llegó en 1968 y se denominó STB-1. Su desarrollo continuó en la década de 1970, cuando se transformó en el Type 74, la versión nipona del concepto de CCP. Al contrario de lo que sucedió con el Leopard y el AMX, solo lo utilizó la Fuerza Terrestre de Autodefensa de Japón.

 

¡Este ha sido el preludio de los CCP, comandantes! ¡A rodar!

Cerrar