Historia del SU e ISU-152

¡Comandantes!

Este mes podéis experimentar el poder de los cazacarros soviéticos, gracias a nuestra nueva cima del árbol. Normalmente dedicamos un artículo al último vehículo para el Árbol tecnológico seleccionado, pero para este mes hemos escogido echar un vistazo más de cerca a dos vehículos icónicos: el SU-152 y el ISU-152, los cuales fueron fundamentales en las victorias soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial. ¡Que lo disfrutéis!

  • El SU-152
  • El ISU-152

El desarrollo del SU-152 comenzó en 1942. En aquella época, la mayoría de las fábricas soviéticas se dedicaban a la producción del carro más famoso del Ejército Rojo: el T-34. Pero a pesar de sus muchos talentos, este vehículo no podía adentrarse solo en el campo de batalla. Los ingenieros pensaron en los búnkeres y fortines que acabarían interponiéndose en el camino de los regimientos acorazados. Para luchar contra estas fortificaciones, lo ideal parecía ser combinar el cañón ML-20 de 152 mm y el robusto casco KV-1.

Pero el futuro vehículo tendría que soportar condiciones de combate extremas, recorrer hasta 200 km, disparar más de 300 proyectiles sin necesidad de hacer reparaciones y aguantar los entornos más gélidos. A pesar de estos desafíos, el SU-152 demostró ser digno y pasó a fabricarse en masa.

De fortificación a cazacarros

Al principio, la construcción del SU-152 no era distinta de la de otros carros. No obstante, dado que el Ejército Rojo necesitaba estos vehículos lo antes posible, un montón de fábricas tuvieron que saltarse algunos pasos del proceso de producción. Esto dio como resultado unos carros un tanto extraños. A menudo, el blindaje lateral no estaba bien cortado y sobrepasaba el tejado del vehículo, ¡o incluso tapaba los dispositivos de observación! 

Pero a pesar de haber tenido una producción accidentada, el SU-152 fue enviado al frente. El primer rival de estos carros fue nada menos que el Kursk, y estos destructores de fortificaciones resultaron ser unos cazacarros bastante buenos. Por ejemplo, el regimiento 1541 de artillería autopropulsada informó de la destrucción de 11 cañones autopropulsados, 39 carros medios y 7 Tigers entre el 8 y el 18 de julio de 1943.

Zveroboy

Con una actuación tan impresionante (sobre todo teniendo en cuenta que fue su debut y que no tenía listos proyectiles de alta penetración), el SU-152 se convirtió en una leyenda y recibió el apodo de "Zveroboy" o "cazador de bestias", en referencia a los carros alemanes que se conocían con nombres de animales. Dicho esto, tampoco es que este cazacarros fuera el vehículo perfecto. De hecho, nada más lejos de la realidad. El mal diseño de los instrumentos periscópicos causaba que se perdieran muchas máquinas. El compartimiento de combate tampoco estaba bien pensado: el espacio era muy pequeño (podéis verlo en la galería de abajo), apenas tenía espacio para 30 proyectiles y su tanque combustible podía explotar fácilmente y abrasar a todos los tripulantes. 

Pero los carristas soviéticos aprendieron a domar al Zveroboy y algunos comandantes lo hicieron incluso más peligroso. Un ejemplo de esto fue el teniente de guardia S. A. Stychinsky, quien luchó contra un grupo entero de carros alemanes en julio de 1944, aprovechando las colinas del terreno y empleando tácticas de acoso para sacarle el máximo partido a los puntos fuertes del SU-152.

El uso del carro IS-85 y, de forma más general, la popularidad de la familia de carros IS en el Ejército Rojo, indicaban que la era de los vehículos basados en el KV-1 llegaba a su fin. Sí, el SU-152 fue muy poderoso durante la batalla de Kursk, pero más tarde, en el verano de 1943, los soviéticos empezaron a idear un vehículo con cañones similares, pero esta vez montados en el poderoso casco de una máquina IS.

Así fue como nació el ISU-152. Y el hermano pequeño aprendió un montón de cosas de su predecesor. Los ingenieros soviéticos tuvieron muy en cuenta los comentarios de los tripulantes del SU-152 cuando diseñaron su nueva máquina, la cual era ligeramente más espaciosa. Además, ¡el infame tanque de combustible fue finalmente sacado del compartimento de combate! Pero la visibilidad seguía siendo mala, y los asientos del comandante o del artillero se consideraban, en el mejor de los casos, poco práctico. Pero a pesar de sus defectos, el ISU-152 se produjo rápidamente.

Una producción en masa

El desarrollo y la construcción del ISU-152 solo llevó unos meses. En noviembre de 1943, Joseph Stalin en persona ordenó la producción de este carro, firmando varios decretos para reforzar su voluntad. Ciertas fábricas también dejaron de producir carros T-34 para pasar a producir el nuevo ISU-152. En total, se produjeron 2815 vehículos entre 1943 y 1947. Eso representa más de dos ISU-152 por día, lo que lo convierte en el cañón autopropulsado más producido en la historia.

¿Por qué tuvo tanto éxito el ISU-152? Bueno, se concibió con tres objetivos principales en mente: la destrucción de campos y fortificaciones, luchar contra carros a larga distancia y apoyar a la infantería durante el asalto. Unos objetivos muy dispares; y aun así, el ISU-152 salió airoso de todos estos desafíos.

Se avecina una tormenta

Una de las características más útiles del ISU-152 era su blindaje. Permitía al vehículo aguantar los proyectiles del enemigo y devolvérselos con disparos directos. Una doctrina de combate brutal pero eficiente a la hora de destruir fortificaciones y líneas que la artillería no podía alcanzar. 

De hecho, era tan eficiente, que el ISU-152 asaltó docenas de ciudades y fortificaciones durante la Segunda Guerra Mundial. Su movilidad, su buen blindaje y el poder destructivo de sus proyectiles altamente explosivos demostraron ser una combinación tan peligrosa, que las mejores defensas de Königsberg y Berlín no pudieron hacer nada. Incluso el orgulloso Ejército de Kwantung de Japón tuvo que rendirse cuando estos carros dispararon su última salva en el otro lado de Eurasia.

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