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Tanques esféricos en el campo de batalla

Los métodos para desarrollar ideas a la hora de fabricar tanques nunca han sido sencillos ni directos. Esta afirmación es extrapolable a cualquier país y, posiblemente, a cualquier generación. A veces, al estudiar los recursos de información, uno no puede evitar sorprenderse por lo inusual y ambiciosas que resultaban las ideas de muchos ingenieros constructores.

El trabajo creativo y de búsqueda no cesaba aunque no tuviera sentido desarrollar algo radicalmente nuevo. Por ejemplo, en los años cuarenta, el concepto de tanque ya estaba consolidado. Orugas para desplazarse, cañón montado en una torreta giratoria, habitáculo cerrado para la tripulación... Se trataba de un diseño era más o menos estándar. Por aquel entonces, no había nada que desarrollar en este campo, en principio. Además, para un ingeniero constructor serio, cualquier intento de desviarse del concepto común se contemplaba como algo raro e inaceptable.

  

En el Comité de Defensa Central de la URSS, una serie de ideas y proyectos inviables a finales de los treinta propició que aquellos vehículos blindados que no siguieran un diseño convencional fueran mal vistos. Los especialistas pronto se cansaron de estudiar montones y montones de diseños y, para no complicarse la vida, decidieron desechar proyectos sin revisarlos ni considerarlos convenientemente porque los proyectos remitidos por la oficina de invenciones eran incesantes.

El motivo por el que el proyecto de tanque del ingeniero militar de tercer rango N. M Vostretsov no acabó en el cubo de la basura sigue siendo una incógnita, pues aún no se ha encontrado la correspondencia oficial sobre la aplicación práctica del proyecto. Tal vez esté guardado en el Archivo Central del Ministerio de Defensa, esperando una investigación concienzuda. También son pocos los documentos sobre el progreso del desarrollo de los vehículos de combate SHT-1A y SHT-2T, los únicos representantes que quedan de un tipo de vehículo muy particular: el tanque esférico, que se fabricó, probó y hasta llegó a participar en la guerra.

Nikolai Mikhailovich Vostretsov nació un 2 de mayo de 1904 en Oremburgo. Su padre era jefe de taller de una fábrica de tejido de punto de un mercader llamado Dolohov. La madre de Nikolai murió cuando él tenía menos de tres años. El padre quedó al cuidado del niño y solía llevárselo al trabajo, donde le enseñaba el funcionamiento de las máquinas. Ello inculcó al chico la pasión por los mecanismos. El padre esperaba que siguiera sus pasos en el futuro. En la escuela, Vostretsov hijo demostró aptitudes para las ciencias exactas y se hubiera dedicado a lo mismo que su padre de no ser por la Revolución de 1917. Cuando estalló la guerra civil en el país, Nikolai tuvo que dejar los estudios. En 1919, el padre de Nikolai, que no simpatizaba con los ideales del Ejército Rojo, decidió abandonar la ciudad y mudarse al este, a territorio bajo control del Ejército Ruso al mando del almirante Kolchak. La decisión acabaría resultando trágica. Bien entrada la noche, no muy lejos de Novotroitski, el carromato en el que viajaban padre e hijo fue detectado por la patrulla montada del IV Cuerpo del ejército de Kolchak. Los cosacos, tomándolos por espías, atacaron a los asustados viajeros. El padre fue derribado por un caballo. Nikolai, que iba sentado en el borde del carro, recibió un latigazo en la cara. El muchacho saltó del carromato y emprendió la carrera hacia los arbustos que bordeaban el camino. Corrió por el bosque mucho tiempo, esquivando a duras penas los árboles, hasta que cayó exhausto al suelo. Cuando hubo descansado, regresó a Oremburgo cubierto de sangre y malherido y, en apenas tres días, llegó al campamento del Ejército Ruso. Allí lo ingresaron en el hospital, donde recibió malas noticias: tenía el ojo izquierdo gravemente dañado.

Vostretsov vivió solo en su antiguo piso haciendo trabajos de poca monta hasta el final de la guerra civil. Acabado el conflicto, vendió su modesta propiedad y se marchó a Moscú en busca de una nueva vida. Trabajó en la fábrica de Mitischenskiy, estudió, primero en la facultad de los trabajadores y luego en el Instituto Politécnico de Leningrado. Regresó a la fábrica en 1936 donde trabajó de constructor. A pesar de su discapacidad, obtuvo permiso para estudiar en la Academia de Mecanización y Motorización WPRA.

En 1939, Nikolai Vostretsov fue trasladado a la oficina de construcción de la Factoría de Automóviles de Moscú KIM, donde participó en el diseño y fabricación de tanques ligeros. Gracias a sus aptitudes técnicas y lo flexible de su manera de pensar, pronto le concedieron el título de técnico militar de segunda clase.

En mayo de 1940, Nikolai Vostretsov diseñó un tanque medio a cuyo modelo puso el nombre de “Tanque esférico” y lo remitió al Comité Central de Invenciones para la Defensa. El diseño era sumamente peculiar: el chasis del vehículo tenía forma esférica, la suspensión estaba formada por dos bandas de rodadura elásticas que contenían elementos de metal y caucho con clavos para una correcta adherencia al terreno. Según Vostretsov, el blindado debería equiparse con un cañón de 76 mm montado en la superestructura del casco. Se supone que el vehículo contaría con motores de gasolina M-17 emparejados, similares a los del BT-7.

De forma inesperada, el proyecto del “Tanque esférico” recibió el visto bueno. Sin embargo, como el vehículo tenía una forma tan poco común, las principales fábricas no se implicaron en su producción. El grupo de construcción, dirigido por Vostretsov, se trasladó a Viksa, que no estaba lejos de Gorkiy (antiguo nombre de Nizhny Novgorod), donde los ingenieros se pusieron manos a la obra.

En abril de 1941, el prototipo del acorazado “esférico” estaba ensamblado y preparado para las pruebas. Difería considerablemente de los diseños iniciales. En primer lugar, se estimó innecesario el uso de banda de rodadura. En vez, se dotó al tanque con dos orugas anchas que lo circundaban. Las orugas iban sobre las llantas y, cuando fuera necesario, podían desmontarse. Sin orugas, el tanque podía moverse aunque la maniobrabilidad disminuía bastante. No obstante, este inconveniente podía considerarse insignificante. Mucho más importante era que, a diferencia de los tanques de construcción estándar, el tanque esférico no perdía movilidad en caso de resultar dañadas sus orugas.

El diseño del armamento del tanque cambió. En vez de la superestructura del cañón, montaba una torreta de ametralladora, similar a la de un tanque medio T-28. En dicha torreta, debía montarse una ametralladora coaxial DT. Las barbetas de los cañones cortos L-10 de 76 mm iban fijas a ambos lados del tanque. Contaba así con el doble de potencia de fuego, lo que compensaba la pérdida de capacidad de disparo. Teniendo en cuenta las excelentes características de maniobrabilidad del tanque esférico, la rotación completa del chasis respecto al blanco no suponía gran problema.

El sistema de equilibrio estaba astutamente diseñado. En términos generales, gracias al principio del giroscopio, el tanque esférico se movía con bastante firmeza. Sin embargo, al girar, en casos de paradas repentinas u otras maniobras bruscas, había riesgo de vuelco. Para evitarlo, Vostretsov desarrolló un sistema de lastre compuesto por un volante de 4 toneladas oculto bajo el vientre del tanque. La parte superior del volante iba acoplada al piso fijo independiente de la cabina, que siempre estaba en posición horizontal fuera cual fuera el ángulo de inclinación del tanque.

Se optó por emplear un motor diésel B-2 en vez de la versión de gasolina porque los ingenieros constructores pensaron que sería una opción más razonable.

Las pruebas sobre el terreno demostraron que el tanque se comportaba bien. Era fácil de manejar, giraba sobre sí mismo en el sitio, como en cimas, y pasaba sin problemas zanjas y trincheras. En aceleración rápida, podía salvar una pendiente de hasta 1,2 metros.

Pero también se detectaron muchos defectos. Las llantas propulsoras tendían a deformarse rápidamente por una calidad inadecuada del acero, y el sistema de ventilación no funcionaba bien de modo que el habitáculo se llenaba enseguida de humo. El piso móvil del tanque tendía a atascarse en las posiciones más inconvenientes. Sin embargo, se recomendó seguir probando el tanque esférico, que recibió la denominación SHT-1A.

Cuando las tropas alemanas invadieron la Unión Soviética, el trabajo de desarrollo del tanque esférico se vio ralentizado notablemente. No había suficientes recursos para el grupo de diseñadores. En cualquier caso, el proyecto no se canceló debido a su gran potencial. Durante el periodo de paz, se decidió sustituir el costoso cañón L-10 por el F-34, parecido al que usaba el tanque T-34. A mediados de 1942, Vostretsov anunció que el desarrollo del proyecto debía posponerse. Al mismo tiempo, empezó a desarrollar otro tanque esférico, el SHT-2T que pesaba 35 toneladas.

Eran 15 toneladas más que en el modelo anterior. Su blindaje, por consiguiente, era más grueso y el tanque en sí era mayor. El blindado, que podía clasificarse como medio, se comportaba sobre el terreno como un tanque pesado rápido, por lo que se le añadió la letra “T” al nombre.

La intención de los ingenieros constructores era que el SHT-2T fuera un tanque ofensivo pensado para desbaratar las posiciones defensivas del enemigo. No es de extrañar que en las barbetas llevara dos obuses ML-20 de 152 mm del año 1937. Estas poderosas armas también podían usarse en movimiento: el sistema de equilibrio de las barbetas neutralizaba el retroceso. Sin embargo, el artillero quedaba en situación harto complicada porque cada vez que el tanque disparaba, su asiento se levantaba casi verticalmente.

Las pruebas por terraplenes del SHT-2T comenzaron en julio de 1943 junto con las pruebas militares de la versión definitiva del SHT-1A. El segundo iba equipado con un cañón D-5C de 85 mm, desarrollado hacía poco por F. F. Petrov. Pese a que la precisión general mejoró, Vostretsov decidió que no había posibilidades de desarrollar dos proyectos al mismo tiempo y lo dejó de lado.

Tras las pruebas y mejoras del SHT-2T, se optó por probarlo en condiciones reales de combate. El 10 de agosto de 1943, se subió el tanque a un tren y se envió a Chernigov, donde estaba a punto de comenzar la principal ofensiva. Para mantener el nuevo blindado en secreto, se tapó con una gran caja de tablones. En la documentación adjunta ponía que era un nuevo tipo de aerostato de obstrucción de chasis macizo que se iba a desplegar y probar en el frente. 

El tanque entraría en combate con una compañía acorazada especial del 2ª Ejército Blindado. Estaba previsto que participara en la segunda oleada de la batalla. Sin embargo, las circunstancias frustraron estos planes. El 12 de septiembre de 1943, un grupo alemán de hasta dos compañías de infantería motorizada apoyadas por seis Pz IV y un antitanque Stug flanquearon a la división soviética atacante. Cerca no había ni un solo pelotón que pudiera detener a los alemanes salvo la compañía donde se encuadraba el SHT-2T. Con una maltrecha compañía de infantería como apoyo, los soldados soviéticos se dispusieron a hacer frente a los alemanes cerca del pueblo de Gudzevka.

La aparición del tanque esférico confundió un poco a las fuerzas enemigas. Incluso dejaron de disparar un momento. El tanque aceleró y empezó a avanzar hacia la infantería germana, junto con dos T-34. Los alemanes no tuvieron ni tiempo de desplegar el cañón anticarro cuando el tanque esférico se plantó a unos 50 metros de su posición. Dos disparos de obús hicieron saltar por los aires la munición enemiga junto con la dotación de combate. Mientras los cañones recargaban, el tanque continuó por la línea de defensa enemiga disparando sus ametralladoras. Casi toda la compañía se retiró apresuradamente.

Un Pz IV disparó al tanque esférico desde la linde del bosque, pero el proyectil no penetró el blindaje curvo. El conductor del SHT giró el vehículo hacia el vehículo enemigo. El blindado alemán retrocedió apresuradamente hacia el bosque. Podía haber escapado de no haber sido por la oruga, que quedó atascada en un hoyo. El tanque se ladeó con la parte inferior firmemente clavada antes de patinar y girar durante unos segundos en un intento por escapar de la trampa. Entonces, el SHT abrió fuego nuevamente con sus dos obuses. Un proyectil erró el blanco y el segundo prácticamente voló la torreta del tanque alemán.

Recuperados del impacto, los alemanes abrieron fuego contra el extraño vehículo con todo su armamento. Los tanquistas de la compañía acorazada especial recuerdan que los enemigos dispararon al tanque esférico con todo lo que tenían, hasta con las ametralladoras. Sin embargo, de las chapas del blindaje solo saltaban chispas. Al cabo de unos segundos, el SHT-2 recibió un impacto en la barbeta derecha y se quedó tan solo con el obús izquierdo. El diseño de dos cañones demostró su utilidad en esta ocasión: el tanque giró rápidamente hacia la posición de los aliados, que disparaban al mismo tiempo hacia la posición de las tropas alemanas. La explosión acabó con otro cañón anticarro junto con su dotación.

El SHT-2T demostró su gran eficacia en combate. El Consejo de Comisarios para la Industria pesada del Pueblo de la URSS declaró apto el tanque para entrar en servicio. Sin embargo, la decisión no se puso en práctica: hacía falta construir una fábrica especial para poder producir en masa los tanques esféricos.

Para Vostretsov fue un duro golpe. El ingeniero se hundió anímicamente, pero siguió trabajando. En enero de 1944, Nikolai Mikhailovich enfermó de gripe. El estado de salud del diseñador, debilitado por el trabajo, el estrés y una mala alimentación, se deterioró irremediablemente. En consecuencia, hubo complicaciones y la gripe derivó en meningitis. Pese a los esfuerzos de los doctores, Vostretsov murió en el hospital de Gorgiy el 8 de febrero de 1944.

Tras su muerte, se encontró el boceto de otro tanque entre sus documentos. Le había puesto el título de «Objeto “Esfera”». Era un vehículo que pesaba 55 toneladas y se consideraba una alternativa al tanque pesado IS-2. Tenía que haber ido equipado con cañones de 122 mm, montados en barbetas laterales. Su velocidad era de 60 km/h y era capaz de sumergirse en el agua. Pero, por desgracia, este blindado no pasó de ser un mero boceto.

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