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La cima del árbol: el FV215b (183)

Comandantes:

Tras una larga pausa, ¡las ofertas especiales de La cima del árbol vuelven a la carga! Para que el regreso sea memorable, hemos decidido preparar algo más que grande... ¡ENORME! Durante las próximas dos semanas, vamos a dar protagonismo a uno de los vehículos más temidos y respetados del campo de batalla. Seguid la línea de desarrollo que lleva hasta el FV215b (183) y disfrutad de fantásticos descuentos y bonificaciones en los créditos obtenidos:

 

30 % de descuento y 30 % más de créditos conseguidos con los siguientes vehículos británicos:

X FV215b (183)
IX Tortoise
VIII AT 15

 

Aprovechad esta oportunidad para obtener créditos extra mientras conducís estos magníficos cazacarros, o conseguidlos al 70 % de su precio habitual.

Estas bonificaciones estarán disponibles desde las 6:10 h del 1 de febrero hasta las 6:00 h del día 15. ¡Tenéis dos semanas completas para demostrarles a vuestros enemigos quién manda aquí! 

 

FV215b (183)


“Bueno, muchachos, solo nos quedan 3 meses para recargar”.

 

Rendimiento en el juego

Como hemos dicho, el FV215b (183) es un vehículo que a nadie le gusta ver en el equipo rival. El motivo principal es que este cazacarros dispone de un cañón con una potencia casi apocalíptica. Por si no bastase con los 1.150 puntos de daño medio que infligen los proyectiles AP, este vehículo también puede usar proyectiles CCAE, ¡que son capaces de causar 1.750 puntos de daño con cada disparo! Eso suele ser suficiente para fulminar al momento a cualquier carro medio que se ponga por delante. De hecho, dependiendo del cálculo de daño, incluso algunos carros pesados no lograrían sobrevivir al primer intercambio de disparos con esta bestia británica. Si a eso le añadís una torreta robusta que puede cubrir un arco amplísimo, ya tenéis la receta para la aniquilación total.

Sin embargo, el FV215b (183) no es el arma definitiva y hay que pagar un precio muy elevado por su increíble potencial de destrucción. En primer lugar, el cañón está maldito con una precisión mediocre, tarda mucho en cerrar la retícula y el tiempo de recarga se hace eterno. Además, los proyectiles resultan muy caros, sobre todo los CCAE; para empeorar las cosas, el vehículo solo puede cargar 12 como máximo. Aunque la torreta sea resistente, este cazacarros no tiene buen blindaje en el chasis y le falta movilidad. La protección frontal podría hacer rebotar algunos proyectiles, pero fiarse de ella resulta arriesgado. Por último, pero no por ello menos importante, la reputación de este vehículo es una espada de doble filo para su comandante: por un lado, el miedo que infunde podría desalentar a los enemigos y hacer que rehúyan el enfrentamiento contra vosotros; por otro, a menudo os verán como la mayor amenaza y tratarán de neutralizaros cuanto antes. Esto significa que, en cuanto os detecten, el fuego se concentrará en vosotros, sobre todo el de artillería. 

 

Tácticas

Para sacar todo el partido a este vehículo, debéis recordar esto:

  • Iréis muy despacio;
  • vuestro blindaje no es fiable;
  • el cañón tarda siglos en recargar,
  • y vuestra munición es muy escasa.

Por tanto, solo seréis una amenaza importante mientras tengáis el cañón preparado. Es crucial que siempre dispongáis de un lugar para retiraros mientras recarguéis y que haya al menos un compañero que os pueda cubrir los flancos. Os aseguramos que, después de disparar, seréis como un pato de feria y que todos los enemigos cercanos aprovecharán vuestra vulnerabilidad temporal para endosaros algunos golpes o atacaros por detrás. Por ese motivo, lo que os conviene es proporcionar apoyo desde la segunda línea.

Consejo para jugadores: recordad que los proyectiles CCAE provocan mucho daño, pero su valor de penetración es bastante menor que el de la munición AP. A veces, puede que no logréis atravesar el blindaje enemigo y solo logréis infligir una mínima parte del daño que pretendíais (los proyectiles CCAE pueden causar daño al impactar, como los AE). Aunque vuestra capacidad para munición sea limitada, siempre es buena idea tener a mano algunos proyectiles AP: no solo por cuestión de eficacia, sino también para reducir los colosales costes de reabastecimiento tras la batalla.

  

Para sacar el máximo rendimiento en el campo de batalla, os sugerimos que montéis este equipamiento:
           
Cierre de retícula mejorado    Barra de carga para carro de gran calibre   Ventilación mejorada de clase 3

 

Además, vuestra tripulación debería aprender las siguientes habilidades y cualificaciones: 
Comandante y operador de radio      
Artillero      
Conductor      
Primer cargador      
Segundo cargador      

Esta configuración pretende mejorar sobre todo vuestro tiempo de recarga y capacidad de supervivencia. También podéis experimentar con Camuflaje, pero el vehículo es demasiado grande como para que resulte eficaz. Si no sabéis qué escoger después, Extinción de incendios también podría ser una buena opción: vuestro motor tiene un 20 % de probabilidades de incendiarse si lo dañan, y todos sabemos lo poco que gusta acabar destruido así.

 

Historia

Los orígenes de este cazacarros están en el FV 214, también conocido como Conqueror. Los ingenieros del ejército británico diseñaron este vehículo tras la guerra como contrapartida del Centurion. Por aquel entonces, se consideraba que el enemigo principal era la Unión Soviética. Los británicos y sus aliados necesitaban crear carros pesados que pudiesen hacer frente a la potente serie IS soviética. La idea era utilizar el nuevo Conqueror como apoyo desde larga distancia de los Centurion.

Sin embargo, este diseño no tuvo demasiado éxito. El vehículo final resultaba sumamente pesado, por lo que era lento y torpe, sobre todo en el tipo de terreno del Este de Europa, donde pretendía usarse. 

Se diseñaron diversas variantes del Conqueror, y el FV215b era uno de ellos. La intención era convertir el carro de combate original en un cazacarros con un enorme cañón de 183 mm: perfecto para volar por los aires aquellos enormes vehículos soviéticos.

Al final, los problemas por el excesivo tonelaje y la escasa maniobrabilidad del vehículo hicieron que no tuviese futuro, sobre todo en comparación con el Centurion, que era mucho más versátil. Como resultado, solo se llegaron a fabricar 185 Conqueror, mientras que el FV215b no pasó de ser una maqueta de madera.

 

¡Caaarro a la vistaaa, comandantes!

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