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Visitando «De los caballos de guerra a los caballos de motor»

 

El museo de carros de combate en Reino Unido ha abierto recientemente esta nueva exposición y he sido tan afortunado que me han invitado a su inauguración.

 

La muestra examina el papel de los caballos antes, durante y después de la Primera Guerra Mundial. El tema central es la transición en la Armada Británica desde la caballería hasta los vehículos armados, y las razones subyacentes detrás de este cambio en el ejército de tierra.

Como me contó la comisaria de exhibiciones del museo, Sarah Lambert, «el tema central de la muestra es explicar cómo la naturaleza de las batallas de la Primera Guerra Mundial propiciaron el declive de la caballería y el ascenso de los carros blindados durante los años 20 y 30».

 

Mecanización

La mecanización o «Mecanicalización» («Mechanicalization», como se la llamaba en aquel momento) significaba el reemplazo del transporte remolcado por caballos por vehículos autopropulsados, y no fue algo que aconteciese únicamente en el ámbito militar. Al finalizar la Primera Guerra Mundial, los autobuses remolcados por caballos se reemplazaron por buses motorizados.

La caballería tenía los días contados. Había resistencia, en particular entre los altos rangos, pero eran cada vez más los que se empezaban a dar cuenta de las ventajas obvias que ofrecía el motor.  

Mis apreciadas columnas de carros, seguidas por las columnas de carros reales, se habían mecanizado muy al principio, aunque durante la guerra todavía había algunos oficiales que preferían controlar los carros desde la silla de montar. Pero no fue hasta 1928 cuando los dos primeros regimientos de caballería, 11º Hussars y 12º Lancers, reemplazaron sus caballos por carros armados, y los demás no se sumaron al cambio hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Es importante apreciar que no incluyo a la Artillería Real en esto porque permanecieron fieles a los caballos durante muchos más años para conservar las armas.

 

La exposición es conmovedora y profundamente emocional, ya que permite apreciar el vínculo profundo y sincero entre los soldados y sus caballos, algo que nuncá experimenté con ninguno de los vehículos con los que presté servicio. Por no hablar de su desafortunado destino tras su declive. Una estadística de Estado horrible estima un incremento de ocho millones en las muertes de caballos, burros y mulas durante el curso de la Primera Guerra Mundial.

Una réplica del carro Mark IV ocupa el centro de la exposición, junto a una colección de piezas que incluye la línea delantera de un establo, un búnker en una zanja, una escena de calle previa a la guerra y nueve bonitas esculturas de caballos desperdigadas por la muestra.

 


La réplica del MK IV aparece en la película Caballo de batalla.

 

Emoción

El General Jack Seelys, que lideró una de las últimas cargas de caballería de la historia en la batalla del Bosque de Moreuil, en marzo de 1918, comenta la experiencia al frente de su propio caballo en la Primera Guerra Mundial:

«Tenía que resistir cosas odiosas para él, como ruidos violentos, la algarabía de proyectiles y los chispazos nocturnos; y a eso sumamos los constantes destellos de la munición, que tenían que ser tremendamente hirientes para unos tan sensibles como los suyos. Pero lo peor era el olor de la sangre; resultaba terrible para todos los caballos».

 

 

En la exposición también veréis cuatro vehículos emblemáticos de la colección del museo: el Hornsbytractor, el PeerlessArmored Car, el Independent de 5 torretas y el Light Mark IIA. 

 

El consumo de combustible del Independient (izquierda)  rondaba la milla por galón mientras que el motor necesitaba más de 4,5 galones de aceite a la hora para lubricarse.

 

 

Cuando la Armada Británica volvió a la guerra en 1939, ya se había mecanizado casi por completo; el proceso culminó definitivamente uno o dos años más tarde. Esto marca un contraste acusado con la Armada Alemana, que conservó un coche de caballos importante hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

Para ver la exposición del Museo de Carros de Combate con mayor detalle, echad un vistazo a su vídeo oficial:

De los caballos de guerra a los caballos de motor” La muestra es un gran pedazo de historia y mucho más que eso.

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