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The Challenger edición asiática: Kinmen

Recordad que podéis utilizar la opción disponible en la barra de la parte inferior del vídeo para seleccionar los subtítulos en español.


Una pequeña isla con una gran reputación.

Me enamoré enseguida de Kinmen, por la paz, la tranquilidad y la calurosa acogida de sus habitantes.

Breve historia

Se trata de un lugar empapado de historia, un recordatorio de la amarga guerra civil entre las fuerzas comunistas y nacionalistas y una visita obligada para cualquier aficionado a la historia militar.

Kinmen está situada a 2 km de la costa de China continental, en el extremo del estrecho de Taiwán. Es, sin duda alguna, uno de los lugares clave de la historia moderna china. Aunque se encuentra muy cerca de la República Popular China, está bajo el control de la República China, Taiwán.

A pesar de que algunas pruebas sugieren que Kinmen estuvo habitada hace más de 6500 años, los únicos datos sólidos se remontan a principios del siglo VII, a la dinastía Tang.

En la década de 1640, el general Koxinga, leal a la dinastía Ming, ocupó la isla y la usó mientras preparaba su flota para enfrentarse a las fuerzas Qing que habían invadido China.

Kinmen se conocía en occidente como Quemoy. Cuando los Aliados declararon la guerra a Japón en 1941, la Guerra Civil China entre el Partido Comunista de China (PCCh) y el Kuomintang Nacionalista (KMT) quedó en suspenso. El líder militar y político nacionalista Chiang Kai-shek desplegó sus fuerzas junto a Stalin, Roosevelt y Churchill para luchar en la guerra contra Japón. Aunque Japón firmó una rendición incondicional en 1945, un año después se reinició esta Guerra Civil.

Chiang Kai-shek con su esposa Soong May-ling en 1943. Imagen cedida por The China Times.

 

En 1948, los Nacionalistas perdieron la batalla en China frente a los comunistas liderados por Mao Zedong (al que se suele denominar presidente Mao) y se retiraron a Kinmen. Mao, que para entonces contaba con numerosas victorias, incluida la captura de Shanghái y Pekín, dirigió su atención hacia Taiwán, y Kinmen, que estaba situada en plena ruta, fue su primer objetivo.  En Kinmen, las fuerzas Nacionalistas se "atrincheraron" construyendo grandes fortificaciones, que siguen muy patentes hoy en día, con la idea de que un día la isla se convertiría en la plataforma desde la que retomar la China continental. Como al parecer dijo una vez Chiang Kai-shek: "Mientras tengamos Taiwán, los Comunistas no pueden vencer".

El presidente Mao. Imagen cedida por The Washington Times.

 

Las fuerzas nacionalistas impidieron un intento de invasión en 1949, en el que el Partido Comunista subestimó en gran medida la preparación y la determinación de quienes se encontraban en la isla.

Imagen cedida por la Oficina central del parque nacional de Kinmen

 

El 23 de agosto de 1958, los comunistas lanzaron un intenso ataque de artillería sobre Kinmen, disparando sobre la región cerca de 480 000 proyectiles durante 44 días consecutivos de bombardeos. Entonces, Mao declaró un breve alto el fuego pero, cuando EE. UU. decidió desplegar portaaviones en la región, ordenó el reinicio de la cortina de fuego. Finalmente Mao propuso que, si los barcos de guerra de EE. UU. se mantenían alejados de la costa china, los comunistas solo bombardearían la isla en días impares. EE. UU. aceptó y, por acuerdo mutuo, Taiwán lanzaba sus proyectiles de artillería los lunes, miércoles y viernes, mientras que los comunistas lo hacían los martes, jueves y sábados. El domingo era fiesta. Este increíble acuerdo siguió vigente durante 20 años y la propaganda se sumó a la artillería en los intercambios entre ambos bandos.

 

Una pequeña maqueta del barco usado para enviar panfletos de propaganda entre China y Kinmen. Imagen cortesía de psywar.org

 

Un panfleto comunista chino preguntando a quién pertenece la economía que está prosperando en Taiwán. Imagen cortesía de psywar.org

 

Dos décadas más tarde, cuando el Presidente Richard Nixon reconoció al gobierno de Pekín, China abandonó su empeño y Kinmen siguió formando parte de Taiwán. No resulta extraño que se la llame la “Isla de batalla”.

En 1995, buena parte de la isla se convirtió en el sexto parque nacional de Taiwán dedicado a monumentos de guerra y monumentos históricos.

Aún hay tropas en Kinmen, pero el acuartelamiento es mucho menor que en 1958, cuando había unas 100.000 personas allí acantonadas.

Nuestra visita a Kinmen se ha hecho demasiado corta, me hubiera gustado ver muchas más cosas, en concreto la multitud de túneles que se excavaron y que permitían a Kinmen proteger su fuerza de combate durante los bombardeos.

Vídeo

En el vídeo nos centramos en los principales conflictos que tuvieron lugar en la isla, narrando la historia desde el parque nacional de Kinmen. Por desgracia, no se nos permitió subir a los vehículos del parque ni acceder a su interior; los años que han pasado convertidos en monumentos al aire libre se han cobrado su precio, pero esperamos que disfrutéis de este breve recorrido de todas formas.

Por último

Muchas gracias a todos los que han participado en este viaje, a nuestros amigos de Wargaming Asia, a nuestro guía por su paciencia y por soportar nuestras interminables preguntas y, en especial, quiero expresar mi agradecimiento a las fantásticas gentes de Kinmen, la isla que el presidente Mao no pudo capturar.

 

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Referencias:

Cold War Island: Quemoy on the Front Line, Michael Szonvi.

Consulta a la Oficina central del parque nacional de Kinmen

The Islands of Taiwan, Richard Saunders

Defence Sites II: Heritage and Future, C.A. Brebbia, C. Clark

Psywar.org

Dominio público

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