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La Reina de Acero, primera parte

Esta semana le cedo el teclado a Listy, que nos brinda un artículo fascinante sobre la historia del Matilda, un tanque bastante especial. 


Francia, mayo de 1940. Los blindados enemigos lanzan una ofensiva y avanzan en tropel. Las armas de la infantería son totalmente ineficaces.

Los tanques aliados hacen lo que pueden, pero no son capaces de detener los vehículos enemigos. Al comandante de división le entra el pánico e informa sobre centenares de tanques. La infantería comienza a huir o a rendirse en masa.

Una estampa típica de la guerra en Francia, si se da crédito a las historias populares, pero en este caso los tanques no lucen la cruz alemana, sino un cuadrado blanco británico, la infantería que huye es alemana y el comandante que sufre el ataque de pánico es el señor Erwin Rommel.

A lo mejor pensáis que esto es pura fantasía, pero sucedió en un lugar llamado Arras. El causante de este acontecimiento fue un tanque. Era un caso atípico en el servicio británico, ya que por primera vez un blindado tenía un nombre: Matilda.

¿Cuál es el origen del nombre?

Hay dos historias sobre el origen del nombre del Matilda. La primera dice que el comandante Hugh Elles, al ver su tamaño y cómo se movía, se lo puso por un pato de unos dibujos. La historia más probable es que se tratara del nombre en clave del proyecto de John Carden, diseñador jefe de la casa Vickers. Desde luego, el nombre está escrito en los planos del tanque.

Antes de continuar, es importante aclarar algo sobre la nomenclatura. Los nombres modernos Matilda MK I y Matilda MK II son incorrectos, aunque tanque de infantería MK I y tanque de infantería MK II son correctos. En la terminología del ejército británico de la época, el sistema de modelos (abreviado como MK) se usaba para indicar la evolución de un producto.

Dado que los dos Matilda son diseños totalmente distintos, llamarlos Matilda MK I y Matilda MK II es erróneo. Sería como llamar Panzer III Mark II a un Tiger.
En el ejército británico, el A11 se denominaba Matilda y el A12 era el Matilda Senior. Por supuesto, si hablamos de los tanques de infantería como categoría, entonces sería una evolución del concepto, así que los modelos se podrían aplicar al término tanque de infantería. He aquí una tabla para aclararlo:

 

 

 

Número del Estado Mayor General

Nombre popular

Número de categoría

A11

Matilda

Tanque de infantería MK I

A12

Matilda Senior

Tanque de infantería MK II

Sin nombre

Valentine

Tanque de infantería MK III

A22

Churchill

Tanque de infantería MK IV

La incubación

En 1935, el ejército británico creó las especificaciones para un nuevo tipo de tanque, que contaría con un gran blindaje y serviría de apoyo a la infantería. La velocidad no era muy relevante, pero sí el que pudiese acompañar a la infantería a cualquier lugar. Además, tenía que ser entregado enseguida; el tiempo de producción debía ser completado al cabo de seis meses.

El resultado contaba con un cuerpo relativamente compacto con 60 mm de blindaje en toda la superficie. La torreta era moldeada, mientras que el casco llevaba el blindaje atornillado. El armamento era una Vickers .303 HMG o la versión más grande de .50, e iba montada en una cubierta blindada de la torreta. Todos los Matilda podían equiparse con un arado antiminas.

Tras probarlo en 1936 y realizar algunos cambios menores en el diseño, el ejército lo puso en servicio. Así, el Matilda se convirtió en el primero de una nueva serie de tanques de infantería.

Una de las modificaciones fue instalar un equipo de radio inalámbrica. Sin embargo, el único lugar para montarlo era contra el muro ignífugo de la parte trasera del compartimento para la tripulación, de modo que, para usar la radio, el comandante tenía que tumbarse boca abajo y apoyar los pies en la espalda del conductor.

El espectáculo debe continuar

Aunque el Matilda se diseñó en un principio para ser un tanque barato y producido en serie, que se usaría en grandes números para abrumar al enemigo en zonas locales, nunca se cumplió su propósito. Apenas se fabricaron 140 vehículos en dos lotes de producción. Esto se debió en parte a que el concepto de tanque de infantería había ido evolucionando. En 1936, se concibió crear un tanque de infantería pesado y la fase de diseño comenzó en ese mismo año. En un principio, el vehículo contaría con dos ametralladoras, pero el concepto del tanque de infantería dio otro paso y se equipó con un cañón de 2 libras. El nuevo cometido del tanque sería defender a la infantería contra los blindados enemigos, además de proporcionarles una ametralladora blindada. Así fue cómo nació el Matilda Senior. 

Como el A12 iba a ser el tanque más pesado del que entonces disponía el ejército británico, el motor era un punto delicado. La mayoría de los tanques contemporáneos pesaban unas 13 toneladas; el Matilda Senior pesaba casi el doble. Para resolver el problema, los diseñadores de la casa Vulcan retomaron una idea de la Primera Guerra Mundial: cogieron dos motores AEC diésel para autobuses londinenses y los unieron para que generaran la potencia necesaria. El prototipo pasó a la fase de prueba en 1938 y en ella no se le encontraron taras, de modo que la producción comenzó aquel año. Cuando esta concluyó en 1943, se habían fabricado cerca de 30.000 Matilda Senior

La mayoría del proceso consistía en moldear el blindaje, lo que causó algunos problemas. El proceso de moldeado le daba a algunos componentes demasiada protección en capas donde no era necesario, lo cual incrementaba el peso del vehículo sin aportar ninguna ventaja. La única solución era amolar manualmente esas partes para conseguir el grosor correcto. Cómo no, esto tuvo un impacto en la producción en serie.

Antes de dirigirse a Francia, se le hicieron algunos cambios al Matilda Senior: se le añadió un patín para trincheras en la parte de atrás y se elevó la suspensión. Algunos tanques tenían un cortaalambres en la parte trasera de las cubiertas de las cadenas. Sin embargo, estas modificaciones resultaron innecesarias y, en el caso de la suspensión, directamente perjudiciales: aumentar el ángulo de la suspensión hizo que esta tuviese que soportar bastante más tensión que antes.

 

Aparato cortaalambres montado en un Matilda Senior

La otra gran diferencia era la ametralladora con que se equipaba. En Francia, los Matilda Senior usaban la misma Vickers que los Matilda. Tras salir del país galo, se sustituyó por una Besa con refrigeración por aire. La otra modificación posterior a la contienda en Francia fue sustituir los motores AEC por dos Leyland, que eran más potentes. La forma más fácil de reconocer estos tanques era por el número de escapes, ya que los Leyland tenían dos, mientras que los AEC solo contaban con uno.

 

En primera línea con la Fuerza Expedicionaria Británica

Dos regimientos acorazados equipados con tanques de infantería acompañaron a la Fuerza Expedicionaria Británica (British Expeditionary Force o BEF en inglés) a Francia tras el estallido de la guerra y formaron la 1.a Brigada de Tanques del Ejército. El 4.o Real Regimiento de Tanques tenía 35 Matilda, mientras que el 7.o contaba con 23 y 16 Matilda Senior. Esta brigada de tan solo 74 blindados logró una de las victorias más impresionantes para los Aliados: el contraataque de Arras.

El plan original era lanzar un ataque a las 0500 del 21 de mayo. Sin embargo, la ofensiva no comenzó hasta las 1430 por problemas logísticos. Solo dos batallones de la infantería ligera de Durham habían podido llegar al frente a marchas forzadas y, aunque estaban exhaustos, realizaron bien su labor.

Las tropas se lanzaron contra el flanco de la ofensiva alemana. Los defensores germanos eran la 7.a División Panzer de Erwin Rommel y un regimiento de las SS. Los teutones vieron con horror y asombro que sus armas antitanque no eran capaces de dañar los tanques de infantería y, al no tener forma de salvarse, comenzaron a rendirse.

A medida que su formación se rompía, la última línea de defensa alemana estaba formada por artillería pesada y unidades antiaéreas. Aunque estas causaron grandes bajas entre los blindados atacantes británicos, también sufrieron numerosas pérdidas, pero finalmente lograron detener el avance de la 1.a Brigada de Tanques. Con esta salvaje contienda se demostró con creces la durabilidad de los tanques de infantería. Dos historias nos ilustrarán la resistencia del Matilda. Uno de ellos había perdido a base de disparos la mayoría de la suspensión expuesta. A pesar de ello, siguió funcionando, aunque a una velocidad mucho más reducida. En el otro caso, un Matilda recibió un impacto directo contra el cañón. La potencia del proyectil empujó el cañón hacia atrás, directamente contra el torso del comandante. A pesar de la herida, este logró liberarse y, aún bajo fuego enemigo, desmontó del tanque, despejó la montura del cañón y continuó con el ataque. Sin embargo, los temores alemanes no llegarían a materializarse y su ofensiva sobrevivió gracias al tamaño del área que ocupaba y a la cantidad de tropas de las que disponía 

Aun así, el contraataque tuvo un efecto demoledor, dada la magnitud de su éxito. El mariscal de campo alemán von Rundstedt declaró posteriormente que había sido un “momento decisivo”.

 Cuando Hitler fue informado sobre la contraofensiva, ordenó detener el avance hacia la costa y se redestinaron al menos dos divisiones Panzer para ayudar a la 7.a a reforzar su flanco. Desde luego, esto retrasó el ataque alemán, lo que más tarde contribuyó al triunfo en Dunkirk, ya que los Aliados dispusieron de un respiro.

En la segunda parte seguiremos al Matilda hasta la Campaña del Norte de África y más allá.

 

Referencias:
  • Títulos de la editorial Osprey de David Fletcher sobre el Matilda.
  • Entrevista de Richard Holmes a un comandante de A11, o Matilda.
  • Dominio público
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