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Munición antitanque

AB, ABCR, ABCPBC, PzGr39K, ATAE... Observaréis estos términos cuando estéis jugando. Pero ¿alguna vez os habéis preguntado qué significan todas estas abreviaturas y a qué se refieren? Si nunca lo habéis hecho, es más que recomendable que veáis el siguiente vídeo, en el que explicamos la mecánica de la penetración del blindaje

Merece la pena mencionar que este tema es tan extenso que daría para escribir varios libros, así que para este artículo nos centraremos ante todo en los proyectiles antitanque que utilizamos al jugar. La balística y las cargas de propulsión no serán tratadas aquí, pero si os interesan, podéis mencionarlo en los comentarios de este artículo en nuestros foros y dedicaremos todo un artículo a tales materias.

Comencemos con una lección terminológica de la Escuela de Artillería de Campo del Ejército de los EE. UU. y varias fuentes:

Como el acero templado destruiría el ánima del cañón, para alojar el estriado se utiliza una cubierta de cobre o plomo suave, llamado banda rotatoria. La banda hace que el tamaño del proyectil sea algo mayor que el cañón, y sirve como sello para evitar que los gases se expulsen más allá del proyectil; además, al alojar el estriado, se estabiliza en cuanto a rotación.Se pueden observar con claridad las marcas de guiado en la banda de forzamiento.
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Foto de Nathan Flayer

Explosivo
Un explosivo es una sustancia gaseosa o sólida que, al sufrir un súbito incremento en la presión o la temperatura, experimenta una violenta reacción química (descomposición). De la misma se liberan, de manera simultánea, grandes cantidades de luz, calor y gas. El ritmo de descomposición de una masa o columna de explosivos en condiciones controladas (medido en pies o metros por segundo) determina la clasificación de la sustancia como un explosivo potente o débil.

Velocidad
Medida en pies o metros por segundo, la velocidad es el ritmo de descomposición de una sustancia sólida. El ritmo de descomposición de una sustancia viene determinado por los ingredientes de la misma; por el diseño, tamaño y forma de la sustancia (polvo granulado); y por la cámara del arma para la cual se diseña un tipo de polvo granulado. Cuando la sustancia se trata de un explosivo débil (p. ej., cargas propulsoras), el ritmo de descomposición se denomina velocidad de deflagración. Cuando la sustancia se trata de un explosivo potente (p. ej., cargas explosivas), el ritmo de descomposición se denomina velocidad de detonación.

Deflagración
El proceso por el que la capa exterior de una sustancia arde y transmite el fuego a las capas interiores de la misma se denomina deflagración.

Detonación
La detonación es la descomposición violenta y ruidosa de un explosivo potente como, por ejemplo, la de un proyectil altamente explosivo.

Potencia
La potencia es la capacidad de un explosivo de desplazar o mover su medio circundante.

Potencia explosiva
En contraposición a la potencia, la potencia explosiva es la capacidad destructiva de un explosivo sobre su medio circundante.

Proyectil
Un proyectil, a diferencia de una bala, está relleno de explosivo u otro material. Sin embargo, el uso moderno del término algunas veces incluye proyectiles macizos grandes que en realidad deberían denominarse balas (AB, ABCR, ABCPCB, ABCDS, ABEACDS y balas de prueba).

Bala
Muy similar a un proyectil (ver más arriba), una bala es un proyectil puramente cinético que no contiene explosivos ni otro material. Una bala sólida puede contener un componente pirotécnico si se utiliza un trazador o una carga de observación.

 

AE – Altamente explosivo

El tipo de proyectil más común es el altamente explosivo, a menudo denominado AE. Cuenta con una vaina de acero fuerte, carga explosiva y espoleta.

Al impactar, la espoleta hace detonar la carga explosiva, la cual destroza la vaina y esparce a gran velocidad trozos calientes y afilados de la vaina (fragmentos, esquirlas). La mayor parte del daño ocasionado a objetivos blandos, como personal no protegido, se debe más a trozos del proyectil que a la explosión en sí.

 

La fragmentación de un impacto a corta distancia procedente de un proyectil AE con espoleta de percusión de ojiva penetró este vehículo blindado, lo que destruyó componentes esenciales y provocó heridas a la tripulación. (Fuente: Field Artillery, noviembre-diciembre 2002)

 

AB - Antiblindaje

Antiblindaje, o bala maciza, suele ser un proyectil puramente cinético que no contiene en su interior ningún material de relleno ni explosivos. Las balas de esta naturaleza, diseñadas para penetrar el blindaje, solían estar fabricadas con metal macizo.

Casi siempre tenían una cabeza plana especialmente reforzada para facilitar la penetración. Por esa razón, su forma estaba lejos de ser perfecta desde el punto de vista balístico, y su precisión era inferior a otros proyectiles más perfilados, como los AE.

El carácter plano de la bala AB está pensado para que aumente rápidamente la zona de contacto de la bala con el blindaje, puesto que esta se ralentiza al impactar. Si la bala fuese aerodinámica y más perfilada, como un AE, el impacto destrozaría de inmediato al AB y no tendría ninguna utilidad.

Teóricamente, una bala con la cabeza plana proporcionaba el mejor rendimiento, pero esta forma tiene otros inconvenientes y no se utilizaba.

Esta era la principal munición antitanque de los británicos, y también fue utilizada de manera intermitente por otros muchos países, excepto Alemania y Rusia, quienes siempre utilizaron ABAE para proyectiles por encima de los 20 y los 37 mm, respectivamente.

 

ABAE – Antiblindaje altamente explosivo

Los AB superiores a 50 mm solían llevar una pequeña carga explosiva y una espoleta de efecto retardado, lo que hacía que fuesen más letales una vez que el proyectil terminaba de rebotar y destruir los módulos internos. Solo es necesaria una minúscula cantidad de explosivo, puesto que la deflagración ocurre dentro del tanque, un área muy reducida, lo que produce muchos fragmentos adicionales que rebotan, y suele bastar para matar al objetivo, hacer que los vapores de combustible ardan o que la munición explote.

1- Proyectil 2- Carga explosiva 3- Espoleta y trazador 4- Carga propulsora
Proyectil británico de 6 libras completo

 

En teoría funcionaba bien, pero contaba con unos cuantos inconvenientes; el primero es que la carga explosiva podía reducir el peso del proyectil a la mitad de una bala AB convencional. Los proyectiles más ligeros cuentan con una velocidad inicial mayor, pero su impulso es inferior y pierden más velocidad según recorren distancia, y, por tanto, tienen una precisión y una capacidad de penetración menor cuanto más se desplazan.

El segundo inconveniente era la espoleta en sí. Era un problema técnico muy difícil conseguir que detonase en el momento adecuado. Hay muchos casos de espoletas que nunca se dispararon o que lo hicieron demasiado tarde, después de que el ABAE perforase el objetivo.

Para compensar este problema, se intentó aumentar la longitud del cañón y reforzar los proyectiles, mejorando la velocidad inicial. Eso funcionó hasta que la física entró en escena con la tensión por impacto provocando que la bala se hiciese añicos al impactar. Esto se puede observar durante el juego en el VK 3601 (H) con el cañón Konisch KwK 41 L/58 de 7,5 cm. Los proyectiles AB normales producen un daño reducido, mientras que los ABCR causan un efecto normal. Hablaremos sobre esto último en breves instantes.

Por tanto, se desarrolló una nueva solución: el proyectil antiblindaje cofiado (APC).

 

ABC – Antiblindaje cofiado

Para permitir un incremento en la velocidad de impacto sin hacer añicos el proyectil, se le añadió inicialmente una cofia perforante de acero suave. La tensión por impacto se transfirió fuera de la punta del cartucho, y, al destrozarse la cofia con el impacto se añadía un efecto adicional que evitaba el desvío contra blindaje inclinado, lo que reducía la posibilidad de rebote. Sin embargo, la adición de una cofia reduce las propiedades balísticas y tiene como consecuencia una menor fuerza de impacto centrada en el blindaje.

 

 

(Proyectil de 9,2 pulgadas de la British Royal Ordonance)

 

ABCB – Antiblindaje con cofcia balística

Se trata de otra mejora de los cartuchos AB estándar; el capacete o cofia balística se diseñó para mejorar las propiedades de balística de un cartucho AB proporcionando una forma más aerodinámica, como la de los proyectiles AE, sin afectar su capacidad de penetración.

Esto incrementaba la velocidad y la precisión del cartucho.

 

 

 

ABCPCB – Antiblindaje con cofia perforante y cofia balística

Obviamente, tras leer lo de las cofias perforante y balística, todos sabíamos cuál sería la siguiente fase. Rápidamente se diseñaron cartuchos combinando las propiedades balísticas de una bala perfilada con la protección contra rotura al impactar a alta velocidad y un mayor “agarre” contra el blindaje inclinado.


Cartucho completo de Tiger I con cofia balística, cofia perforante, proyectil,
carga explosiva, espoleta, trazador y carga propulsora.


Proyectil BL Mark I de 15 pulgadas (cañón de la marina inglesa)

 

ABCR y ABAV

Antes hablamos de proyectiles con cofia perforante y con cofia balística. La primera evitaba que el proyectil se hiciese añicos al impactar y ayudaba a evitar que rebotase. La segunda mejoraba las propiedades balísticas del proyectil, lo que aumentaba la velocidad inicial y la precisión. Era efectiva contra el blindaje de acero carburizado, hasta la aparición del blindaje con tratamiento térmico homogéneo, momento en el que los impactos alcanzaron una nueva dimensión e incluso los ABCPCB tenían un efecto limitado. No se encontró ninguna solución adecuada, y cuando la velocidad de impacto comenzó a superar los 900 m/s, incluso los ABCPCB empezaron a hacerse añicos. El uso cada vez mayor del acero de baja aleación con tratamiento térmico marcó el final del proyectil AB convencional.

Se acabó encontrando una solución en forma de un nuevo material con una extremada resistencia para la penetración, suficiente resistencia a la tensión por impacto como para resistir sin hacerse añicos (algo que no se podía conseguir con la adición de una cofia) y una alta relación entre peso y velocidad. Ese material era el carburo de tungsteno. Obviamente, contaba con sus propios inconvenientes: su increíble resistencia requería de una fabricación especializada, y su gran peso eliminaba la opción de realizar una bala maciza. Las balas macizas de carburo de tungsteno solo alcanzaban entre el 60 y el 85% de la velocidad inicial de sus homólogos AB, lo que reducía en gran medida la velocidad, el alcance y la precisión. Por otra parte, el carburo de tungsteno es relativamente caro.

La solución vino de la mano de un proyectil que llevaba un pequeño núcleo de carburo de tungsteno, el cual se liberaba tras su impacto. El reducido tamaño y peso del núcleo, al mismo tiempo que se mantenían el tamaño y la carga propulsora, permitían una velocidad inicial y de impacto mucho mayores.

Los británicos lo denominaron antiblindaje de composición rígida (ABCR) basándose en el material usado, mientras que los estadounidenses lo llamaron antiblindaje de alta velocidad (ABAV) debido a su mayor velocidad y los alemanes lo denominaron Harkernmunition (munición de núcleo duro).


Este concepto derivaría en el ABCDS (Antiblindaje de Casquillo Desechable Sabot), en el que el proyectil al completo se desechaba tras ser disparado, dejando únicamente un núcleo estabilizado en cuanto a giro dirigido a toda velocidad contra el pobre objetivo.

 

Esto se mejoraría aún más con los cañones con ánima lisa y la estabilización por aletas, lo que conduciría a los proyectiles ABEACDS (Antiblindaje Estabilizado por Aletas con Casquillo Desechable Sabot), pero no nos detendremos en ellos porque van más allá de lo que se trata en World of Tanks.

 

 

ATAE – Antitanque altamente explosivos

Ilustración de la generación de residuos después de que un proyectil esférico de aluminio impacte contra una chapa del mismo material a una velocidad aproximada de 7 km/s (NASA)

Los proyectiles antitanque altamente explosivos son cargas diseñadas para orientar una explosión contra el blindaje, lo que crea una presión increíblemente alta con capacidad para perforar el objetivo.

Al contrario de lo que se suele pensar, los ATAE rara vez alcanzan temperaturas por encima de los 600 °C, y no pueden derretir los aceros tratados, que pueden resistir sin problemas temperaturas de 1400 °C. Es la simple presión de la explosión la que perfora el blindaje, proyectando al interior del tanque una explosión de fragmentos de cobre procedentes del revestimiento que mantenía unida la carga.

Se utilizó por primera vez en granadas, lanzadores antitanque de infantería (PIAT por sus siglas en inglés) y bazucas. Adaptarlo a los tanques fue algo más difícil, puesto que la estabilización de giro aplicada al proyectil dispersaba la explosión y reducía en gran medida su eficacia.

Los alemanes utilizaron una banda de forzamiento en los cojinetes para conseguir lanzarlo sin girar a través de los cañones de tanque con los que contaban, mientras muchos países se limitaron a reciclar los obsoletos obuses de baja velocidad, ya que la velocidad al impactar no afectaba a la eficacia del proyectil.

Imagen de Aleksej fon Grozni

 

CCAE – Cabeza de choque altamente explosiva

Una lasca es una escama de un material generalmente creada por corrosión, erosión o impacto de un proyectil. Dejaré que penséis cuál de las tres opciones nos interesa más…

Las Cabezas de Choque Altamente Explosivas (CCAE) o Plástico Altamente Explosivo (PAE) fueron diseñadas por los británicos como los principales proyectiles HE para atacar las fortificaciones de hormigón durante la Guerra Fría.

La fina cabeza de metal se rellena con explosivo plástico y una espoleta de efecto retardado situada en la base del proyectil. La espoleta activa el explosivo plástico justo después del impacto, cuando el explosivo estalla contra el blindaje, lo que provoca una onda expansiva inmensa.

Fue sorprendentemente efectiva contra blindajes, desprendiendo elementos situados cerca del punto de impacto y consiguiendo que numerosos fragmentos se introdujesen en el tanque y rebotasen dentro de él, lo que provocaba un daño letal al objetivo sin penetrarlo.

Desde la aparición de los blindajes compuestos por capas en los setenta, las CCAE han ido caído en desuso, dado que la onda expansiva no se extiende con eficacia a través de las múltiples capas del blindaje. Sin embargo, hoy en día se sigue utilizando contra las fortificaciones, vehículos con revestimiento simple o tropas de infantería.

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